Cada cuatro años, los apellidos históricos del fútbol suelen tener continuidad entre padres e hijos que logran competir en el torneo más importante del deporte. Sin embargo, el Mundial 2026 fue testigo de un hecho sin precedentes.

Entre casos emblemáticos como Maldini, Schmeichel, Thuram o Haaland, por primera vez un apellido destacado no hace referencia a un hombre que dejó huella en una cancha, sino a una mujer.
Se trata de la ex arquera de la selección de Nueva Zelanda, Jenny Bindon, y su hijo Tyler, quien ingresó desde el banco en el partido inaugural dirigido por Darren Bazeley.
Probablemente consciente de este logro, Tyler Bindon compartió en Instagram varias fotos junto a su madre después del encuentro entre Nueva Zelanda e Irán.
El defensor de 21 años debutó oficialmente durante el empate ante Irán y, aunque entró al minuto 90+1, su presencia en el campo fue suficiente para marcar un hito. El zaguero del Sheffield United unió su nombre al de Jenny Bindon, quien además de ser una de las futbolistas más importantes en la historia de Nueva Zelanda, es su madre.
La ex arquera, de 53 años, viajó al Estadio Los Ángeles para presenciar el debut mundialista de su hijo, una experiencia que ella vivió el 11 de septiembre de 2007 frente a Brasil. Terminando el partido, Tyler escribió un emotivo mensaje dedicado a su madre en redes sociales: “No estaría aquí sin ella”.
Más tarde, compartió una imagen del momento de su debut con un texto en el que volvió a reconocerla: “Un día especial por muchas razones. Orgulloso de representar a Nueva Zelanda en el escenario más importante e increíblemente agradecido de compartir este momento con mi madre, siendo el primer dúo madre-hijo en jugar en una Copa del Mundo”.
Jenny Bindon defendió el arco de Nueva Zelanda en dos Copas del Mundo (2007 y 2011) y dos Juegos Olímpicos (2008 y 2012), convirtiéndose en la primera arquera en superar los 50 partidos oficiales con la selección.
En los Juegos Olímpicos logró mejores resultados que en los mundiales. En Londres 2012, las Football Ferns superaron la fase de grupos, pero cayeron ante Estados Unidos —que finalmente se coronaría campeón— por 2-0 en los cuartos de final.
Aunque el combinado femenino neozelandés nunca ha avanzado más allá de la fase de grupos en una Copa del Mundo desde su primera participación en 1991, su lucha por ganar visibilidad y reconocimiento fue clave para que las nuevas generaciones pudieran continuar con ese legado.
Este año, Nueva Zelanda aseguró su boleto directo por sexta vez consecutiva al Mundial Femenino de Brasil 2027 tras consagrarse campeonas de las Eliminatorias de Oceanía (OFC), tras vencer a Papúa Nueva Guinea.
Años después, ese legado también encontró continuidad en su hijo Tyler. El defensor, formado en las inferiores de Los Ángeles FC y actualmente en el Sheffield United, disputa su primer Mundial y rinde homenaje a los colores que su madre defendió alguna vez.
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